Cada vez es mayor el número de personas que se conciencian de que no sólo es importante suministrarle a su animal de compañía los cuidados imprescindibles en cuanto a alimentación, higiene y salud física, sino que también se preocupan de tener un animal equilibrado, correctamente socializado y bien educado, en definitiva, un compañero que sepa comportarse en cualquier lugar, que nos obedezca y nos haga disfrutar de su compañía.
Esta es la razón más importante para educar a tu perro, PARA DISFRUTAR CON ÉL Y DE ÉL, y no para estar continuamente estresado debido a las malas conductas y comportamientos adquiridos por tu perro.
Continuamente vemos personas con serios problemas de educación de sus perros, desde tirar de la correa llegando a causarse lesiones ellos mismos y a sus dueños hasta problemas comportamentales relacionados con agresividad, pasando por diversas situaciones como fugas, no acudir a la llamada, perseguir vehículos, ladrar desaforadamente, destrozar la casa, etc.
Problemas en su mayoría que son fácilmente tratables guiados por un profesional, y que si se hubiese incidido en una educación temprana no habrían llegado nunca a producirse. Por esto con una buena educación podrás PREVENIR MUCHOS PROBLEMAS DE CONDUCTA, sin que lleguen a aparecer, y te aseguro que con los perros es mucho mejor prevenir que curar.
Debes tener en cuenta que la inversión que realizas en la educación de tu perro en cuanto a tiempo y dinero es mínima en comparación a los años que puedes estar disfrutando de un perro amable, educado y bien adiestrado.
UN PERRO BIEN EDUCADO SIGNIFICA TRANQUILIDAD PARA EL PROPIETARIO Y FELICIDAD PARA AMBOS.
Estas son todas las formas en que puedes educar a tu perro:
- Adiestramiento en residencia:
Nosotros no recomendamos este tipo de adiestramiento ya que el perro se condiciona en exceso a la pista de trabajo y a la rutina canil-trabajo.
Además el dueño no supervisa los métodos utilizados por el adiestrador, desconociendo que le están haciendo al perro y como lo están educando.
Con este sistema de trabajo el dueño no aprende a comunicarse con su perro, suelen ser métodos basados en la dominancia y te hacen llevarlo cada ciertos meses para hacerle reciclajes de obediencia y cobrar varias veces por lo mismo.
Los resultados con este sistema suelen ser pobres a medio y largo plazo, y el perro (si no nos lo devuelven además con 'efectos secundarios' como miedo o agresividad) hace más caso al adiestrador que al dueño.
Unicamente recomendamos este tipo de adiestramiento en perros que necesitan una rehabilitacion especifica o si el dueño realmente no dispone del tiempo o las aptitudes psico-fisicas necesarias para interactuar con su perro, debiendo asistir al menos a una tercera parte de las sesiones de adiestramiento.
- Adiestramiento a domicilio:
Esta es una buena opción para educar a tu perro, ya que el dueño observa en todo momento lo que hace el adiestrador y aprende a interactuar con su perro desde el primer día, un buen profesional no solamente se dedicará a enseñar a tu perro, sino que también te explicará en todo momento cómo y porqué actúa tu perro, cómo y cuando premiarle y cómo y cuando corregirle. El único problema que podríamos citar en este tipo de adiestramiento es su excesivo coste y que si el adiestrador no es bueno el perro se condiciona demasiado a su presencia.
- Adiestramiento en grupo:
Es lo que conocemos como grupos de trabajo. Desde nuestro punto de vista es la mejor opción para educar a tu perro.
Consiste en el aprendizaje y ejecución de los ejercicios de obediencia y educación en compañía de otros perros y dueños.
Al estar en compañía de otros perros y personas el perro aprende a 'comportarse en sociedad', los perros tímidos se van sintiendo cada vez más seguros y los que son 'muy bordes' aprender a estar tranquilos y relajados y pendientes de sus dueños. Además el perro aprende a obedecer en presencia de numerosas distracciones como son otros perros, personas, juguetes, etc.
Con este sistema el dueño es quien lleva la iniciativa desde el primer momento y es realmente él quien enseña a su perro bajo la supervisión y asesoramiento de uno o varios educadores.
Otra de las ventajas de este sistema es su bajo coste económico para el propietario y que tanto el perro como el dueño realmente disfrutan en nuestras clases y ponen en práctica lo aprendido dentro y fuera de ellas.
Con este sistema de trabajo los educadores no solamente deben tener excelentes conocimientos de lo que están haciendo, sino que deben además ser buenos comunicadores, capaces de transmitir sus conocimientos tanto a los perros como a los dueños.
En nuestros grupos de trabajo hay siempre como mínimo dos educadores y no permitimos que estén masificados.
Cada vez es mayor el número de perros que presentan alteraciones en la conducta, esto es debido a diversas causas: mala educación, falta de socialización, antropomorfismo, cambio en las rutinas, hiperapego, trastornos psicosomáticos, etc.
Desde aquí hemos tratado muchos problemas comportamentales con buenos resultados.
Muchas veces estas alteraciones de conducta son fácilmente tratables, ya que debido a la sintomatología a veces unos problemas de fácil solución son confundidos con otros trastornos más complicados. Es el caso por ejemplo de la ansiedad por separación, un problema 'de moda' diagnosticado muchas veces por ciertos profesionales o aficionados que en muchos casos es confundido por un problema mucho más sencillo de tratar como es el aburrimiento, la falta de estimulación o una mala educación.
Nuestra experiencia en modificaciones y terapias comportamentales pasa por haber tratado con éxito los siguientes problemas:
- Fugas.
- Vocalizaciones excesivas.
- Ansiedad por separación.
- Agresividad.
- Defecación y micción inadecuadas.
- Miedos y fobias diversos.
- Persecución de vehículos y ganado.
- Auto mutilaciones.
- Trastornos obsesivo-compulsivos.
- Hiperactividad.
Nuestro éxito en tratar todos estos problemas está basado en nuestra experiencia y honestidad. Si no podemos solucionar el problema no te vamos a hacer perder tiempo y dinero.
Siempre elaboramos un etograma y hacemos un diagnóstico y prognosis adecuado a cada caso y situación, atendiendo y valorando no solamente el problema en el perro sino también a su entorno.
Continuamente nos vienen clientes con perros adultos comentándonos que les han dicho que no debían empezar con la educación y adiestramiento de su perro hasta los doce o dieciocho meses de edad. La única explicación que podemos dar a esto es que las personas que les han asesorado o no tienen idea de lo que están hablando o son 'domadores' que sólo saben usar métodos o técnicas muy duros y coercitivos que están basados en la dominancia y que por supuesto no pueden aplicar a perros jóvenes o cachorros porque no lo soportarían.
Nosotros siempre explicamos todo lo que hacemos y porqué, de la forma más sencilla y lógica: cuanto antes te pongas manos a la obra en la educación de tu perro mejor, esto es así por los siguientes motivos:
- Cuando el perro es cachorro es fácilmente moldeable, de esta forma podemos influir fácilmente en su conducta, consiguiendo hacerle comprender rápidamente lo que queremos y lo que no queremos de él.
- Con una educación temprana prevenimos futuros problemas de conducta, es decir, prevenimos la aparición de malos hábitos y comportamientos antes de que se produzcan.
- Los cachorros son como esponjitas, lo absorben todo rápidamente, tanto lo bueno como lo malo.
- Instauramos en el perro un gusto por la obediencia que le durará toda la vida.
- El perro madura antes psicológicamente, se vuelve más equilibrado, fiable y con más capacidad de interactuar con su entorno.